Un besito mi amor
Denna miró a Elodin y, extendiendo su brazo le dijo: ya hemos llegado.
Elodin miró sorprendido el inmenso templo que se alzaba en mitad del claro.
- Es casi tan hermoso como tu, Denna, pero...porque me has traído aquí?
Denna le miró, miró al templo y sin apartar la vista de este dijo: este lugar es especial, Elodin, el templo de la luna esconde una historia de amor desesperado y desconfiado...deja que te cuente...
Cuenta la leyenda que una bella gitana de piel de caramelo se casó con un apuesto gitano de un clan rival. En contra de lo que todos pensaron, las familias finalmente se entendieron y acordaron llevarse bien y aprovechar el matrimonio para fortalecer ambos clanes.
Pero resultó que la muchacha no se quedaba embarazada, ambos clanes reclamaban un heredero pero por más noches que pasaba con su amado no se quedaba en cinta.
Una noche, mientras vagaba por este mismo bosque, la luna le habló. Le dijo que ella también queria ser madre, pero no tenía con quien. Así que si ella aceptaba, la dejaria en cinta, a condición que el hijo fuera para ella.
La muchacha, desesperada aceptó el trato. Todo el clan se alegró cuando por fin la joven gitana se quedó en cinta del heredero del clan...pero todo cambió nueve meses después, cuando dio a luz a un niño de tez de porcelana y ojos grises.
Las malas lenguas empezaron a hablar, nadie creia que ese niño fuera hijo legítimo, todos pensaban que la gitana había yacido con otro hombre.
Las diferencias que los clanes rivales parecían haber enterrado resucitaron, todo se torció.
La joven gitana en un intento desesperado porque alguien la creyese confió en la única persona que le quedaba, su esposo. Le contó la verdad y para intentar probarlo lo llevó al mismo claro donde la luna le habló.
Su esposo la siguió, pero la luna traicionera aquella noche no apareció. Su esposo la miró, desolado, le suplicó la verdad. Pero ella con lágrimas en los ojos le repitió la misma historia.
El joven, al que las habladurías le habían nublado el juicio, enfureció. Del suelo del claro cogió una piedra y de un solo tiro certero en la cabeza asesinó a la persona que amaba.
La noche siguiente, volvió a enterrar a su esposa, y entonces la luna le habló. Él, al ver que había cometido un terrible error, se suicidó.
Años después, en el mismo claro en el que murieron los amantes de la luna se construyó este templo, al que acuden amantes de todas partes para jurar que confiaran en la persona que aman, pase lo que pase.
...
Denna, susurró Elodin, es un lugar precioso. Pero no tenías porque traerme. Confio en ti desde el momento que te vi.
Denna sonrió y le tendió la mano a Elodin, los dos se besaron y se quedaron en silencio contemplando la luna.

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