Tuesday, January 26, 2016

Templo de la luna

Mi amor, hoy te dejo una imagen tranquila. Una noche despejada, luna llena, una hermosa vista de un templo, dos personas conversando... ¿Qué se te ocurre con todo esto?

Un besito mi amor

Denna miró a Elodin y, extendiendo su brazo le dijo: ya hemos llegado. 

Elodin miró sorprendido el inmenso templo que se alzaba en mitad del claro. 

- Es casi tan hermoso como tu, Denna, pero...porque me has traído aquí?

Denna le miró, miró al templo y sin apartar la vista de este dijo: este lugar es especial, Elodin, el templo de la luna esconde una historia de amor desesperado y desconfiado...deja que te cuente...

Cuenta la leyenda que  una bella gitana de piel de caramelo se casó con un apuesto gitano de un clan rival. En contra de lo que todos pensaron, las familias finalmente se entendieron y acordaron llevarse bien y aprovechar el matrimonio para fortalecer ambos clanes.

Pero resultó que la muchacha no se quedaba embarazada, ambos clanes reclamaban un heredero pero por más noches que pasaba con su amado no se quedaba en cinta. 

Una noche, mientras vagaba por este mismo bosque, la luna le habló. Le dijo que ella también queria ser madre, pero no tenía con quien. Así que si ella aceptaba, la dejaria en cinta, a condición que el hijo fuera para ella. 

La muchacha, desesperada aceptó el trato. Todo el clan se alegró cuando por fin la joven gitana se quedó en cinta del heredero del clan...pero todo cambió nueve meses después, cuando dio a luz a un niño de tez de porcelana y ojos grises. 

Las malas lenguas empezaron a hablar, nadie creia que ese niño fuera hijo legítimo, todos pensaban que la gitana había yacido con otro hombre. 

Las diferencias que los clanes rivales parecían haber enterrado resucitaron, todo se torció.

La joven gitana en un intento desesperado porque alguien la creyese confió en la única persona que le quedaba, su esposo. Le contó la verdad y para intentar probarlo lo llevó al mismo claro donde la luna le habló.

Su esposo la siguió, pero la luna traicionera aquella noche no apareció. Su esposo la miró, desolado, le suplicó la verdad. Pero ella con lágrimas en los ojos le repitió la misma historia.

El joven, al que las habladurías le habían nublado el juicio, enfureció. Del suelo del claro cogió una piedra y de un solo tiro certero en la cabeza asesinó a la persona que amaba. 

La noche siguiente, volvió a enterrar a su esposa, y entonces la luna le habló. Él, al ver que había cometido un terrible error, se suicidó. 

Años después, en el mismo claro en el que murieron los amantes de la luna se construyó este templo, al que acuden amantes de todas partes para jurar que confiaran en la persona que aman, pase lo que pase.

...

Denna, susurró Elodin, es un lugar precioso. Pero no tenías porque traerme. Confio en ti desde el momento que te vi. 

Denna sonrió y le tendió la mano a Elodin, los dos se besaron y se quedaron en silencio contemplando la luna.

Saturday, January 23, 2016

XLVII

Distancias que unen
dos pasiones sin igual
amor incondicional

Sunday, January 17, 2016

La piel


Apertura del tanque número 4. Activar sistema de escape de fluídos. Seguridad biónica. Cargar depósitos de piel sintética. Código de inicio del proyecto S4M4NTH4.

Era el momento cumbre del profesor Ishida, jefe de laboratorio de la corporación Syntek. Años de investigación por fin iban a un resultado tangible. El proyecto S4M4NTH4 iba a convertirse en la cumbre de su carrera en biotecnología. Un cyborg que podría facilitar la labor y el desarrollo de la humanidad: expertos cocineros, cuidadores del hogar, como asistente en tareas de explotación de recursos debido a la fuerza con la que se podría dotarlos... incluso como compañía, con un implantado algoritmo de inteligencia artificial y aprendizaje pioneros en el mundo.

"Contempla, Lilianna, contempla la maravilla de la creación. Siéntete por unos instantes como una diosa." Decía Ishida a su ayudante Lilianna, una estudiante de prácticas en el laboratorio. Ella miraba estupefacta y grababa cada instante del proceso, prestando especial atención a los gestos del cyborg. Aún era un cuerpo de metal, pero se podían apreciar rasgos que lo hacían parecer una mujer: pechos, cadera ancha y cintura estrecha, piernas estilizadas...

El tanque se iba llenando de un líquido entre rojizo y amarillento. Era la piel sintética, que lentamente empezaba a cubrir el cuerpo del cyborg. El cyborg estaba aún en fase de hibernación y no se movía, aún así el balanceo del espeso líquido mientras subía el nivel hacía parecer que las manos se movieran, queriendo abrazar y sentir el cosquilleo del agua.

"Activad ya la subrutina de activación cognitiva" mandó Ishida a uno de los técnicos. "Veremos a ver de qué es capaz mi pequeña...". Era el momento de la verdad. Iba a despertar. Lilianna estaba tensa; llevaba día pensando acerca del cyborg, acerca del futuro, sobre de qué manera encajarían en la humanidad... y algún que otro dilema filosófico y moral acerca de la vida y la libertad: ¿Serían libres y podrían tomar sus propias decisiones como hacemos nosotros, o por lo contrario esclavos a nuestra merced? ¿Tendrían conciencia propia? ¿Entenderían conceptos de amor, amistad, odio, vergüenza...? Pensamientos como estos asaltaban su inquieta cabeza... y le daban miedo a la par que curiosidad. ¿Realmente fue la curiosidad quién mató al gato? 

La cyborg empezó a abrir los ojos. Eran unos ojos azules y brillantes, qué gran trabajo hicieron en el departamento ocular... "Hola, has despertado tras un largo sueño... ¿como te encuentras?" Preguntó Ishida a la cyborg a través de un micrófono.

"¿Qué... hago aquí? Quiero salir, por favor."

"Ahora, tiempo al tiempo. ¿Cómo te llamas, qué es lo último que recuerdas?"

"Me llamo Sophie. Lo último que recuerdo es estar en un parque comiendo un helado. Me dormí... y ahora me encuentro despierta aquí".

Ishida se apartó del micrófono y grabó una frase "Implantación de memoria artificial exitosa."

Lilianna no se lo terminaba de creer. ¿Implantación de memoria? ¿Habían implantado recuerdos al cyborg? ¿Por qué razón, no hubiera sido más sencillo que simplemente "acabara de nacer" y cumpliera con su cometido? Además el robot se estaba haciendo preguntas a sí mismo... ¿era consciente de su existencia? ¿Sufría? La mente de Lilianna se aceleraba. Definitivamente, después necesitaría una charla con el profesor para aclarar sus ideas... porque a más veía, más confusa se encontraba.

PD: Amor, eres capaz de dar respuestas a las preguntas de Lilianna?

Wednesday, January 13, 2016

Recuerdos en el tiempo

¿Cómo a veces, en una cosa tan pequeña, se pueden guardar taaantas y tantas cosas? Qué se te ocurre al ver esto, mi amor?

Muuuuuuak!

Eric fue siempre un estudiante brillante, desde pequeño le apasionaban las ciencias. Siempre fue uno de los mejores de su clase y eso le costó que los demás niños le repudiaran. 

Con el paso de los años, Eric, siguió estudiando se centró en su carrera y consiguió ser uno de los mejores biocientíficos del mundo.

Pero para lograrlo tuvo que sacrificar su vida personal y social, Erica acabó dedicando todo su tiempo exclusivamente a su carrera. Logró ser uno de los mejores en su campo, pero se quedó absolutamente solo. 

Hasta que la conoció a ella, Ariel, fue en una de las raras ocasiones que él se mostraba en público, en un simposio de biotecnologia. 

Ella llegó tarde, sus brillantes ojos verdes lo traspasaron desde el otro lado del auditorio. Desde aquel momento él no pudo apartar la mirada de ella. 

Al acabar el simposio Ariel se acercó mientras él recogia sus papeles. Al principio hablaron de las investigaciones en biotecnologia, despues hablaron sobre temas más personales y después sobraron las palabras.

Desde aquel instante fueron inseparables.

Al año de conocerse se casaron, fueron felices durante años.

Pero la ciencia es una amante caprichosa y exigente y el trabajo y las investigaciones absorvieron a Eric que empezó a aislarse.

Ariel no le dio importancia al principio, al fin y al cabo Eric era uno de los biocientíficos más importantes a nivel mundial...pero con el paso del tiempo todo cambio...ya no había miradas complices, sonrisas, ya no eran ellos dos contra el mundo, ni siquiera sabía en lo que Eric trabajaba, ya no hablaban...Eric se convirtió en un desconocido. 

Pasaron muchos días hasta que Ariel decidió aceptar la realidad y una noche, antes de que Eric volviese, hizo las maletas y se fue dejando una nota con una sola frase: "esta en las pequeñas cosas".

Aquella noche Eric volvió a casa y sin encender la luz se estiró y durmió en el sofá. No fue al dormitorio, estaba demasiado cansado y solo faltaban unas horas para que volviese al laboratorio otra vez.

No fue hasta la noche siguiente que descubrió la nota.

Al principio no podia creerlo, él la amaba...entonces se vio a si mismo...demasiado cansado, demasiado ocupado dia tras dia. Ariel se había ido. Estaba solo otra vez. 

El abandono de Ariel empujo a Eric a una vida de ostracismo total, no salia de casa, no comia, no trabajaba, apenas dormia...solo le daba vueltas a lo que había tenido y lo necio que fue al perderlo.

Ariel se convirtio en su obsesion, Eric pasaba los dias rememorando cada dia que habia pasado junto a ella y plasmandolos en pequeños globos de nieve (aquellos que tanto le gustaban a ella). Al final consiguió recrear cerca de 2000 globos de nieve que inundaron el apartamento y  plasmaban los casi seis años que paso con Ariel.

Al verse rodeado de recuerdos Eric alquiló una unidad de almacenaje, metió los globos de cristal en cajas y los llevó allí.

Ariel había vuelto a casa de su madre y, a pesar de todo lo que había pasado con Eric, no había dia que no pensase en él. En sus ojos, sus caricias, su risa...

Entonces una mañana, llegó un paquete sin remitente. Dentro solo había un globo de cristal con una llave en su interior. 

Extrañada Ariel le dio la vuelta al globo, en su base descubrio un numero de telefono y una frase: " todas esas pequeñas cosas".

Llamo al numero de telefono y un operador le informo que llamaba a un espacio de almacenamiento. Ariel anoto la direccion y se dirigio alli con el globo que contenia la llave. 

Al llegar alli, el recepcionista le confirmo lo que Ariel sospechaba, esa llave abria uno de los almacenes. El recepcionista le indico el numero de almacen.

Cuando Ariel lo encontró, rompió el globo de cristal, sacó la llave y la metió en el tosco candado que cerraba la puerta. Sin hacer esfuerzo alguno, la llave giró e hizo saltar el candado.

Ariel no podia creerlo, casi 2000 globos de cristal narraban sus casi 6 años con Eric.

Entre lagrimas, Ariel echo a correr, a casa, su casa. Cuando llego a la puerta temblaba por el esfuerzo de la carrera y de emocion. Saco las llaves de su bolsillo y estas tintinearon, pero antes de que pudiera hacer nada, Eric abrio la puerta desde dentro. 

Sus miradas se cruzaron durante unos segundos y antes que ninguno pudiera decir nada se besaron. 

Cuando se separaron, Ariel miro a Eric con los ojos aun llenos de lagrimas. Eric, le dijo con voz entrecortada, eres un exagerado.

El bajo la cabeza para apoyarla en su hombro y mientras la abrazaba, como jamas habia abrazado a nadie, le susurro al oido: Te quiero Ariel.

Saturday, January 9, 2016

XLVI

Son dos mitades
Que nada puede romper
Solo un corazon

Tuesday, January 5, 2016

XLV

Regalo del cielo
caído como bendición
un amor encontrado

Monday, January 4, 2016

XLIV

Gentes y rostros
No miran hacia arriba
Siempre deprisa

El hacedor de sueños

Un pequeño duendecillo o una extraño artilugio...que historia tendrá detrás?

Tres niños correteando pasan por delante del taller de Simeón. Uno de ellos se detiene a contemplar el escaparate desde fuera. Todos los estantes estaban decorados a modo de describir un universo fantástico para todos los jueguetes allí expuestos, figuras perfectamente talladas en madera de pino y coloreadas a mano: Un par de hadas verdes y orejas puntiagudas suspendida con un cordel en el techo cerca de lo que representaba un roble, dando vueltas como si tuviera vida propia; más a la derecha una casita de madera con una figura de un campesino hablando con un duendecillo enano sentado encima de una roca; en las ramas de los árboles tallados se podían apreciar figurinas de pájaros y minúsculas mariposas; y debajo, un centauro y su pareja bailaban cerca de un lago mientras un sátiro les tocaba una canción con su flauta (hasta se podían apreciar notas musicales talladas cerca de la flauta, ¡qué nivel de detalle!). Y escondido tras un árbol, un pequeño goblin que probablemente planeaba alguna travesura. ¡Qué gracioso!

La madre de uno de los chavales le contó que en el pueblo había una carpintería en el que los objetos inanimados tomaban vida. ¿Se referiría su madre al taller de Simeón?

En una esquina, había una figura que les llamó especialmente la atención: era un portavelas con forma de duendecillo. Estaba fumando una especie de pipa y estaba sentado sobre... ¿lo que parecía una casa? Era muy curioso.

En ese momento salió de la tienda Simeón con la escoba para barrer la entrada. Vió a los niños contemplando el escaparate y, con una sonrisa, se acercó a ellos "¿os gustan? Todas ellas las he tallado y pintado yo. Desde bien pequeño que soñé en vivir en un mundo fantástico llenos de criaturas místicas, en pleno contacto con la naturaleza, donde todos los seres interactúan los unos con los otros en perfecta armonía. Le preguntaba a mi padre una y otra vez como llegar a los mundos que describían los libros que leía. No existían, decía, que dejara de perder el tiempo. Pues mira por donde, sí existe ese mundo, decidí crearlo yo mismo. Este taller, este mundo que he creado, es el mayor de mis orgullos, y todas las criaturas a las que he dado vida les he enseñado el valor que tiene ver mundo. Y por ello nada me hace más feliz cuando algún niño como vosotros se lleva alguno a vivir experiencias nuevas."

Los tres niños quedaron prácticamente hipnotizados con la historia del mundo creado por Simeón. Nunca habían estado en aquél lugar. "Ahhhh veo que te has fijado en el pequeño Tupak. A veces es un tanto cascarrabias, pero es el más sabio de todos los seres que habitan el bosque Mítago. Ha vivido más de 300 años. ¿Veis donde está sentado fumando su pipa de hierbas aromáticas? Es su casa. Os preguntaréis, sorprendido, que como puede ser su casa, si no cabe en ella. Pues durante su infancia, Tupak siempre mostró interés por la magia, y aprendió a cambiar de tamaño a voluntad. Con una casa pequeñita, podría vivir en algún lugar discreto sin ser estorbado. Dentro de la casita tiene una enooooooorme biblioteca que se pasa el día leyendo. Es un tipo increíble. Aunque le tengo dicho que debería salir algo más a menudo y conocer algo más que no sean sus libros."

Simeón hizo una breve pausa, y les dijo "¿Ya sé, queréis pasar a dentro del taller? Hay aún más mundo por descubrir dentro. Que no os engañen las apariencias; cuando no los miráis, cobran vida todos ellos. Cada uno de ellos tiene una personalidad definida, un sinfín de historias únicas a vivir. ¡Os invito a vivir conmigo algunas de ellas!".

Y dicho esto, los tres niños y Simeón entraron en la tienda. Paredes, techo, suelo... todo destilaba fantasía. Atravesar aquella puerta había sido como cruzar un túnel a una nueva dimensión. El pequeño Tupak contemplaba desde su estante a todos ellos. Hizo una calada más a su pipa y volvió a mirar enfrente.