Apertura del tanque número 4. Activar sistema de escape de fluídos. Seguridad biónica. Cargar depósitos de piel sintética. Código de inicio del proyecto S4M4NTH4.
Era el momento cumbre del profesor Ishida, jefe de laboratorio de la corporación Syntek. Años de investigación por fin iban a un resultado tangible. El proyecto S4M4NTH4 iba a convertirse en la cumbre de su carrera en biotecnología. Un cyborg que podría facilitar la labor y el desarrollo de la humanidad: expertos cocineros, cuidadores del hogar, como asistente en tareas de explotación de recursos debido a la fuerza con la que se podría dotarlos... incluso como compañía, con un implantado algoritmo de inteligencia artificial y aprendizaje pioneros en el mundo.
"Contempla, Lilianna, contempla la maravilla de la creación. Siéntete por unos instantes como una diosa." Decía Ishida a su ayudante Lilianna, una estudiante de prácticas en el laboratorio. Ella miraba estupefacta y grababa cada instante del proceso, prestando especial atención a los gestos del cyborg. Aún era un cuerpo de metal, pero se podían apreciar rasgos que lo hacían parecer una mujer: pechos, cadera ancha y cintura estrecha, piernas estilizadas...
El tanque se iba llenando de un líquido entre rojizo y amarillento. Era la piel sintética, que lentamente empezaba a cubrir el cuerpo del cyborg. El cyborg estaba aún en fase de hibernación y no se movía, aún así el balanceo del espeso líquido mientras subía el nivel hacía parecer que las manos se movieran, queriendo abrazar y sentir el cosquilleo del agua.
"Activad ya la subrutina de activación cognitiva" mandó Ishida a uno de los técnicos. "Veremos a ver de qué es capaz mi pequeña...". Era el momento de la verdad. Iba a despertar. Lilianna estaba tensa; llevaba día pensando acerca del cyborg, acerca del futuro, sobre de qué manera encajarían en la humanidad... y algún que otro dilema filosófico y moral acerca de la vida y la libertad: ¿Serían libres y podrían tomar sus propias decisiones como hacemos nosotros, o por lo contrario esclavos a nuestra merced? ¿Tendrían conciencia propia? ¿Entenderían conceptos de amor, amistad, odio, vergüenza...? Pensamientos como estos asaltaban su inquieta cabeza... y le daban miedo a la par que curiosidad. ¿Realmente fue la curiosidad quién mató al gato?
La cyborg empezó a abrir los ojos. Eran unos ojos azules y brillantes, qué gran trabajo hicieron en el departamento ocular... "Hola, has despertado tras un largo sueño... ¿como te encuentras?" Preguntó Ishida a la cyborg a través de un micrófono.
"¿Qué... hago aquí? Quiero salir, por favor."
"Ahora, tiempo al tiempo. ¿Cómo te llamas, qué es lo último que recuerdas?"
"Me llamo Sophie. Lo último que recuerdo es estar en un parque comiendo un helado. Me dormí... y ahora me encuentro despierta aquí".
Ishida se apartó del micrófono y grabó una frase "Implantación de memoria artificial exitosa."
Lilianna no se lo terminaba de creer. ¿Implantación de memoria? ¿Habían implantado recuerdos al cyborg? ¿Por qué razón, no hubiera sido más sencillo que simplemente "acabara de nacer" y cumpliera con su cometido? Además el robot se estaba haciendo preguntas a sí mismo... ¿era consciente de su existencia? ¿Sufría? La mente de Lilianna se aceleraba. Definitivamente, después necesitaría una charla con el profesor para aclarar sus ideas... porque a más veía, más confusa se encontraba.
PD: Amor, eres capaz de dar respuestas a las preguntas de Lilianna?
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