Friday, February 26, 2016

El columpio

Tu y yo y el viento balanceando los columpios. Como llegamos ahi, que hacemos ahi...te amo

El susurro del viento mueve y balancea el columpio al mismo son que los susurros del corazón. Irene y David tenían una cita dos mañanas a la semana en el columpio que construyeron en una rama de un fornido árbol del bosque en el que vivían. Esa cita era para ellos como un ritual para "llenarse de energía y escucharse a sí mismos" viendo el amanecer en silencio. 

La temperatura era cálida y agradable, de esa en que la piel se deleita con permanecer destapada y libre; el aire, limpio y fresco, transportaba un aroma con el cual la respiración se tornaba en el conducto de una corriente vital cargada de sabores; las hojas de los árboles entonaban una relajante melodía con su movimiento; el cariz y el tono que tomaba el bosque con la salida del sol... era un bello y armónico espectáculo multicolor.

Un lugar perfecto para que dos amores genuinos se encuentren.

Irene jugueteaba con su columpio mientras de tanto en cuanto desviaba de reojo alguna mirada hacia David. Primero con suavidad, después con más energía para apreciar el contraste del viento en su cara. Por su lado, David adoraba la tranquilidad del paisaje, y también le encantaba balancearse para competir con Irene en altura. Amor también significa apreciar el divertirse conjuntamente con la otra persona. "Qué palabra con tantas acepciones..." pensaba David.

Y al terminar de salir el sol, se declaraba el inicio del día. "Te amo".

LI

Tiempo apremia
beso encandilador
gozo eterno en blanco

Sunday, February 21, 2016

¿A dónde va?

Poca cosa te puedo decir... creo que sabrás sobradamente qué hacer con esta imagen :D

Te amo <3

Todo puede cambiar en un solo instante.

Hace un instante la entrada al mundo Zora estaba cerrada, invisible. Ahora se abría ante él. 

Hace un momento no sabía nada de las piedras espirituales, ni de la trifuerza, ni de Zelda. Link era solo un niño más en el pueblo de kokiri, hasta que el gran árbol deku lo llamo y le reveló que él era distinto a los demás...

De niño a heroe. 

Después de recuperar las tres piedras espirituales, algo ocurrió. La trifuerza era demasiado poderosa para un niño como él, asi que las tres diosas lo encerraron durante siete años en un cristal, en un limbo. 

Cuando despertó, ya no era un niño y todo hyrule había quedado invadido por las fuerzas de Ganon. Zelda secuestrada. Hyrule en riesgo. Y él, ya no era un niño. Todo en un instante. 

Cada momento cuenta, así que sin demora se adentró al reino Zora para encontrar y despertar al segundo de los sabios que juntos romperan el sello de la guarida de Ganon. 

Él que era un niño hace un instante, ahora era la esperanza de todo el reino. 

Todo puede cambiar en un solo instante.


L

Sabio anciano
aprende su pupilo
andar derecho

Monday, February 15, 2016

Vientos de cambio

Una de las cosas por las que me gusta la mariposa como icono es que en la cultura oriental está entendida como un cambio, una evolución...esta chica, se aferra al cambio? Lo deja ir? Quien es? Quien fue? Que le ha llevado ahi?
LoveU
Annie

"Y en un mundo que no tiene fin, lo mejor es tener alas para elevarse y ver el máximo que puedas"

Ésa frase, escrita por Heimkam, fue el final del libro que leyó hace dos noches Adela. Tras la muerte de su marido en un trágico accidente naval durante la guerra, Adela se aisló y sólo encontró refugio en la biblioteca de su marido, desorientada, perdida, vacía y carcomida por dentro.

Leía libros sin parar, a veces hasta se olvidaba de comer o de poner leña en la chimenea en invierno para no helarse cuando llegaban los vientos de invierno, era la única manera que tenía de poder recordarle. Le encantaban los libros de fantasía medieval, las novelas históricas (¡santo cielo, cómo me dió la lata con el imperio bizantino en aquél entonces!), novelas de ciencia y ficción (seres humanos intentando volar como pájaros... ¡qué ocurrencia!)... De hecho el último que leyó se llamaba "Proyecto Icarus, viaje al más allá", en el que un joven incomprendido pretendía dejar boquiabiertos a los que se reían de sus ideas de volar y llegar allí donde nadie había osado aventurarse.

Llaman a la puerta. ¿Quién será? Desde que se fue su marido que nadie había llamado a casa. Adela, dubitativa, abre la puerta. Se encuentra a un hombre fornido y barbudo, vestido con un sombrero de ala ancha y un chaleco. "Disculpe mi señora, me he asentado por la zona y pasaba para conocer a mis vecinos. Deje que me presente, me llamo Devin. Un placer servirla."

"¡Oh, una cara nueva! Mi nombre es Adela. ¿Desea un té?".

No sabía ni por qué le ofreció un té. Ni tan solo por qué abrió la puerta. ¿Qué necesidad había? No era su difunto marido...

Sentados en la mesa, estuvieron charlando sobre el pueblo. Devin era herrero de profesión. Ciertamente, eso explicaría el volumen de sus brazos. Le explicó a Adela que él fue un superviviente de la guerra, y que allí aprendió la lección más importante que nada ni nadie pudo enseñarle: la vida no está hecha para librar las batallas de seres despóticos sedientos de poder y que sólo ven al pueblo como peones sacrificables; la vida está hecha para disfrutar, tener tiempo de relajarse y descansar, pasear por el mar y gozar del sonido de las olas del mar, dar vueltas como un niño en el brillante verdor de un prado florecido... y sonreír. 

"¡Oh sonreír!" exclamó Devin. "Demasiadas caras largas, tristes o peor, desprovistas de toda emoción, he visto en mujeres, niños y hombres en la guerra. Si Dios nuestro señor nos creó, ¿por qué diablos querría él hacernos pasar por estas situaciones? Algo estamos haciendo mal".

Adela escuchaba con atención y sorpresa a aquél hombre de semblante rudo, pero con un corazón pleno y decidido.

Tras la interesante charla, Devin se despidió de Adela y ella se quedó quieta detrás de la puerta, pensando en todo lo que había acabado de suceder. Una especie de nueva energía empezaba a emanar de ella.

"Y en un mundo que no tiene fin, lo mejor es tener alas para elevarse y ver el máximo que puedas". Se repitió a sí misma. Quizás ha llegado el momento de elevarse, no mirar atrás y descubrir una nueva frontera.

XLIX

Como la oruga
fumo las burbujas
que encantan niños

Friday, February 12, 2016

XLVIII

Gota de sudor
se desliza por tu cuerpo
de pecado luminoso

Un día helado en Japón

Brrrr, qué frío que hace, ¿verdad amor? Imagina que en lugar de USA estás en Japón... y nos pilla así el tiempo. ¿Qué podríamos hacer? ¿Tienes algún plan?

Te amo mi cosita <3

Después de tanto tiempo aun no me creo que vuelva a verte, haber encontrado a alguien que cruza medio mundo solo por estar a mi lado...increible.

Me visto, capa sobre capa sobre capa...que frío...el invierno ha llegado tarde y muy fuerte...

Una vez en el aeropuerto te veo, no hace falta mas, nos abrazamos y vamos a casa...

Nakano, es un pequeño pueblito a no más de 45 min de tokio. Conserva todo el encanto del japón antiguo. Todo nevado. Estamos los dos helados y emocionados por vernos...lo primero, una siesta debajo del brasero para recuperarse de la diferencia horaria. 

Nos acurrucamos, ninguno quiere dormir pero ambos sabemos que es necesario, al final nos dormimos.

Al despertarte no me encuentras, pero me oyes canturrear...y siguiendo la música me encuentras en la cocina preparando la cena.

- Donde vamos hoy?

Te miro y me echo a reir...

+ Con este frío? 

Me miras desolado...

- No he hecho tantos kilometros para quedarme en casa.

Te sonrío, me encanta tomarte el pelo...

+ Lo sé, estoy preparando un picnic. Abrigate...nos vamos a uno de los parques mas famosos de tokio a jugar con la nieve...y a comer...

-Picnic en la nieve? Pero los picnics son para la primavera no?

+ Y que?

Los dos nos echamos a reir...das media vuelta y empiezas a vestirte. Al cabo de veinte minutos sales. 

- Espero ir suficiente abrigado...

Me acerco y mientras deslizo una de mis manos por tu mejilla te sonrio.

+ Solo hay una manera de averiguarlo.

Empiezo a desabrocharte el abrigo 

- ... Pero... Y el picnic?

+ Amor, el parque no se va a ir a ningun lado.

Me sonries, me besas, nos besamos...y de pronto nada importa. Ni el lugar, ni el tiempo, ni la temperatura. Solo tu y yo.


Tuesday, February 2, 2016

Musa

Una dama peculiar...quien es, cual es su historia?

En el cielo de los dioses, una de las divinidades es especialmente llamativa, la diosa Gini. Protectora e inspiradora de los inventores, tiene una personalidad caprichosa e impredecible. Se dice que Gini es una mujer que se traslada volando encima de una nube, y posee una vara que por un lado es una farola permanentemente iluminada, y por el otro un reloj que le permite controlar el tiempo. Además, para no perderse por la noche tiene una bombilla que tomó de Edison como pago a su influencia. Muchas personas han quedado frustradas cuando han intentado tener una idea y no lo han logrado. Otras, sin embargo, logran hacer que su mente fluya con innovación sin ni siquiera esforzarse. Y es que Gini es muy selectiva.

Un buen día Gini estaba jugando con su amigo Pentaco, dios de las matemáticas y la física, al juego de las historias. El juego consistía en quién explicaba la hazaña más extraordinaria. Empezó Pentaco. Pentaco sacó su ábaco celestial y con cuatro movimientos, el ábaco emitió una nube que reflejaba una imagen del pasado. En ella Pentaco explica que allá por la época clásica Griega, otorgó conocimientos sin igual a un tipo llamado Pitágoras. Sin duda eligió correctamente, pues gracias a ello el mundo pudo, por fin, "tomar forma" gracias a la geometría.

Gini se mostró sorprendida. "Ciertamente impresionante, Pentaco. Tu historia me ha recordado a aquél día que estaba perezosa y decidí descender al mundo de los humanos cuando por accidente me topé con aquel tipo, Arquímedes creo que se llamaba. Mi vara impactó en su cabeza y perdió el conocimiento. Yo me fuí corriendo para que no me viera, pero aquél golpe tuvo que darle algo de mi magia, pues al recuperarse del golpe se fue corriendo a su casa a diseñar mecanismos originales e increíbles." Pentaco se rió. "Sin embargo..."

Gini usó su vara para generar un pequeño gas que reflejaba una imagen. En ella se visualizaba a varios de los humanos que ella había decidido apoyar con su divina inspiración. Desde el descubrimiento del fuego al trabajo del metal, pasando por la creación de la palanca, la escritura y el descubrimiento de la electricidad. "¿Qué te parece si empiezo a explicarte la historia de cómo yo inventé la evolución humana?" dijo Gini. Y Pentaco no tuvo más remedio que empezar a aplaudir "te cedo la victoria, pero tienes que explicarme con detalle qué pasó en esos días que decidiste bajar y darles parte de tu poder a los humanos. Y espero que la historia sea entretenida".

Gini aceptó el reto y se puso cómoda en su nube. Iba a ser una tarde entretenida.