De noche todos los gatos son pardos... o eso dice el dicho. Qué misterioso atracadero... qué deberá estar ocurriendo allí? Se te ocurre algo amor?
Un besito cielo.
En el se encuentran los productos raros y valiosos de todos los rincones de cualquier parte del mundo conocido. Desde las especias mas exoticas hasta las frutas mas mundanas, el mercado de Aghazar vende cualquier cosa.
Poca gente sabe pero, que el mercado de Aghazar no cierra. A diferencia de otros, Aghazar ofrece vendas nocturnas con productos y servicios tan oscuros como la misma noche.
Venenos indetectables, pocimas de amor...brujas que venden conjuros y maldiciones, asesinos que compran vidas...
A diferencia del mercado de dia, el mercado de noche de Aghazar no tiene tiendas, solo el que sabe donde buscar puede llegar a el.
Aunque a veces, el mercado nocturno te encuentra a ti.
Elia era una niña inocente, huerfana de solo seis años cuando una noche se perdio, buscando refugio, cuando por casualidad acabo en la taberna de Ben donde escucho un trato entre un quitavidas y un cliente.
Elia asustada intento escapar, pero Ben la atrapo y le propuso un trato. Su vida por su silencio. Le perdonaria la vida si no decia nada a las autoridades sobre la clase de negocios que el hacia. Para asegurarse de ello, tambien le ofrecio un empleo.
Elia era perfecta, una niña dulce de grandes ojos verdes, menuda, piel palida, cabello cobrizo...era perfecta para los clientes mas dificiles.
Elia, sin familia ni forma de ganarse la vida acepto, le era igual deambular de noche que de dia...y al menos asi tendria un techo.
Poco a poco, gano fama y nombre en el gremio de los quitavidas, jamas fallaba un trabajo, porque podia acercarse a la victima tanto como quisiera, era escurrizida como las sombras y si la victima la veia no se alertaba debido a su aspecto.
Llevaba una daga diminuta, empapada con un veneno especial que paralizaba los musculos.
La llamaban la muerte dulce, porque cuando se acercaba al objetivo este decia: "que niña tan dulce, puedo ayudarte?"
Pero para entonces ya era tarde, cuando la victima acababa de decir la frase, la daga de Elia ya le habia atravesado el corazon, matando la victima al instante sin dejar apenas rastro, pues el veneno evitaba que la victima sangrase.
Elia jamas habia sido vista mas alla de la taberna de Ben, nadie la habia visto, los guardias no sabian de que morian sus victimas...era perfecta.
En Aghazar todo tenia dos caras, hasta la mas dulce de las niñas.

