Luna brillante
colgada en su pecho
pasión en amor
Saturday, November 28, 2015
Tuesday, November 24, 2015
El lago del dragón
Aquí te dejo una imagen, me gusta porque se contrasta la era de los samurais con la civilacion moderna al fondo...a ver que se te ocurre...
Te quiero
Besos, Annie
Motoyama era un antiguo guerrero caído de la era Edo, cuyo espíritu decidió retirarse en el templo Hishi. Durante la guerra, prometió a su hermano, moribundo, antiguo sacerdote del templo, que protegería de su hogar y prestaría servicio al Dios del templo, el Dios dragón Ryu. Poco después de aquella promesa, él también moriría en la batalla, pero no estaba dispuesto a deshonrar esa promesa aún más allá de la vida.
En el jardín del templo había un precioso cerezo de vivas hojas. Cuando llegaba el buen tiempo, florecía con muchísima intensidad, creando una vista única. El espíritu de Motoyama se encaramaba a las ramas del cerezo todos los días para contemplar tanto el atardecer, como el paso del eterno tiempo con la mirada fija en la aldea del valle.
Esporádicamente, el Dios Ryu aparecía en el templo ante Motoyama para tomarse un baño en el lago de aguas termales que acompañaba al templo, mientras él se encontraba sentado en las ramas del árbol. A pesar de que era un espíritu humano, la curiosidad del Dios dragón había quedado cautivado con las profundas reflexiones que el nuevo sacerdote, allí sentado todas las tardes con la mirada vacía.
"Mi buen amigo Motoyama. Pocos son los espíritus de este mundo que se han ganado el respeto de los dioses. Escuchar tus meditaciones, sentir tu proceso de descubrimiento interior, tus reflexiones sobre el pasado, el presente y el futuro... me hacen plantear a mí mismo cuestiones sobre el mundo de los dioses. Pero no he dejado nunca de preguntarme... ¿Por qué? ¿Cómo es que no faltas ni un solo día a tu encuentro con este cerezo?"
Motoyama cerró los ojos por un instante, inhaló una profunda bocanada de aire y contestó: "Mi honorable amigo Ryu... ya llevo algunos siglos guardando este templo. En todo este tiempo, mirando hacia la aldea, he podido observar como han ido evolucionando los humanos. He visto épocas de esplandor, épocas de oscuridad; he visto vida, he visto muerte... los humanos son extraordinarios, no dejan de sorprenderme y me hacen cuestionar hasta donde pueden llegar. Sin embargo, a pesar que van creando una sociedad cada vez más igualitaria y avanzada, progresivamente se van desnaturalizando. Olvidan sus raíces, olvidan que deben aprender a conocerse a sí mismos, olvidan aprender de sus congéneres, arrasan bosques indiscriminadamente en pro de la evolución, sin darse cuenta que aquello que ahora mismo están destruyendo es precisamente aquello que les ha llevado hasta aquí."
El dragón observaba al espíritu con atención mientras se giraba un poco para remojar sus alas "Entiendo tu preocupación. Aún así, como bien has aprendido en este lado de la vida, existe un equilibrio latente en el universo, una estabilidad imperturbable. Tarde o temprano la vida debe volver a sus orígenes".
"Lo sé. Aún así, lo que más temo es que todo lo que hemos logrado en milenios, todo el conocimiento... se pierda en el vacío por mera inconsciencia. Los humanos son increíbles, pero en muchísimos aspectos... tienen que evolucionar como raza. A una raza en la que no solo se compartan objetos materiales, sinó en una raza que sepa compartir la alegría, el dolor, la felicidad, una raza que tenga la capacidad de poder entrar en comunión con la naturaleza, ser uno con ella, y vivir en perfecta armonía y equilibrio, por el bien común."
El sol se iba poniendo mientras ambos seguían perfilando el mundo. Cuando se puso el sol, Motoyama se subió a lomos de Ryu para volver al mundo de los dioses. "Mañana regresaré al templo, creo que tengo algo de zumo de rosas silvestres, que sé que te encanta. Acércate a darte otro baño mañana, Ryu, y seguimos hablando."
Dicho esto, Ryu desplegó sus alas y se propulsaron hacia el horizonte. Mero espectador, pero y qué espectador pensó el dragón. Quizás debería fijarme en los pequeños detalles del tiempo.
Saturday, November 21, 2015
Pasajera al tren
Hola mi amor,
la he visto y me ha parecido una imagen muy colorida, chula, infantil y seguro que se puede sacar algo de profundidad. Me recuerda a una escena de alguna peli de Miyazaki. ¿Qué se te ocurre?
Un abrazo
Jamás se habría imaginado que llegaría a Onirium. Una ciudad en la que hasta lo imposible es real. Jamás se habría imaginado como un simple juego le cambiaría la vida...
la he visto y me ha parecido una imagen muy colorida, chula, infantil y seguro que se puede sacar algo de profundidad. Me recuerda a una escena de alguna peli de Miyazaki. ¿Qué se te ocurre?
Un abrazo
Jamás se habría imaginado que llegaría a Onirium. Una ciudad en la que hasta lo imposible es real. Jamás se habría imaginado como un simple juego le cambiaría la vida...
Todo empezó un día cualquiera, Ariel estaba sumida en la rutina de siempre: casa, oficina, casa. Las mismas caras, los mismos gestos, la misma hora, el mismo sitio. Todos los días igual.
Ariel nunca hubiera imaginado llegar a ser una oficinista más, ella...soñadora, imaginativa..viva! Encerrada en una oficina gris solo porque necesitaba el dinero...triste realidad...con el paso de los años se amoldó a la rutina o la rutina la amoldó a ella...la questión es que poco a poco ella perdió parte de lo que había sido.
Hasta que un día algo distinto pasó. Sumida en la rutina, Ariel cogió el tren en el mismo andén de cada día...pero no era el mismo de siempre...debido a una avería el tren llegó a un destino diferente, una ciudad en la que jamás había estado.
Divertida, Ariel se rió. Qué tonta! Ni siquiera se fijaba ya en lo que hacía...eso la hizo pensar dos cosas: una empezar a fijar hasta el mínimo detalle de lo que la envolvía y dos...dejarse llevar.
Y así fue.
Aquel mismo día dejó su trabajo en la oficina y empezó a escribir un libro: "Casualidades vitales" lo tituló. Y ya no volvió a su casa, con lo que llevaba se quedó en aquella ciudad...pero no demasiado! Cuando la hubo visto del todo se dirigió al embarcadero y escogió un barco al azar que la llevó a otro sitio.
Pronto se corrió la voz que una joven vagaba de ciudad en ciudad, escribiendo notas en un cuaderno, sin más que ropa, viviendo de lo que le ofrecían las gentes de los sitios que visitaba.
Muchos le decían que debía sentar la cabeza...lo que no sabían es que había estado sentada demasiado tiempo...
De lugar en lugar fue oyendo de la ciudad Onirium un lugar mágico, idílico, utópico...donde todo es posible.
Ariel de lugar en lugar sin ninguna intención de llegar allí. Un día se encontró contemplando un cartel que rezaba;
"Bienvenido a Onirium" cuna de sueños.
La ciudad era maravillosa, todos los habitantes se ayudaban entre ellos. Nadie necesitaba dinero, era ideal. Pero lo mejor que encontró Ariel no fue la ciudad, no fue la utopía que allí era real...lo mejor que encontró fue a Rydra. Un joven pillo de ojos verdes y sonrisa encantadora que la sedujo y le hizo perder la razón
Años buscando y Ariel por fin encontró su sitio junto a él.
Ariel jamás publicó su libro...lo guardó en un cajón juntos con todas las cosas que recogió de sus viajes, los que hizo sola y a los que le acompaño Rydra.
Doce años más tarde unas manos volvieron a abrir el mismo cajón. Unos ojos verdes de largas pestañas, enmarcados por una melena cobriza, releyeron las páginas de aquel libro que jamás se oublicó. Algo se removió en las entrañas de la pequeña lectora...
Aquel día, Alma, la pequeña hija de Ariel cogió su mochila. Subió a una de las vigas de observación de Onirium y contempló la ciudad una última vez.
Wednesday, November 18, 2015
Tuesday, November 17, 2015
Sunday, November 15, 2015
El globo rojo
Él es para mí y pase lo que pase lo amaré con todas mis fuerzas...
Love you, Annie
"No importa quan lejos esté, siempre habrá un hilo, un camino que te lleve allá donde esté". Esas palabras, selladas por un beso, fueron las últimas que escuchó de su amada Alais antes de partir hacia las estrellas en misión especial. También le regaló una carta que no debía abrir hasta que no volvieran a verse, atado a un globo de Neolio, para que nunca se deshinche, como representación de un amor que no importará lo que pase, que siempre perdurará. Con un sonrisa tomó el globo, y se marchó.
Tenía el globo siempre flotando en su camarote, como si de una lámpara se tratara. ¡Qué difícil era resistir la tentación de abrir el sobre! Le gustaba verlo ahí en el aire, recordando lo preciosa y encantadora que era Alais y el sentimiento de libertad que le daba estar junto a ella... podía sentirse como flotando en una nube de felicidad... El tacto de su mano... la mirada de sus ojos... ¡Oh sus ojos!
Sonó el timbre del camarote. "¡Adelante!". Era Symbel Winters, embajadora del planeta Norán que se encontraba en la nave en misión diplomática. Había congeniado muy bien con Symbel, habían compartido muchas comidas juntos y charlas místicas de todo tipo. Los Norán eran una raza alienígena muy curiosa. Eran telépatas emocionales. Si bien no podían leer mentes, eran capaces de percibir con asombrosa exactitud como se sentía un ser vivo como si de su propia emoción se tratara.
"Nunca me había acercado a ver tu camarote. Un pelín desordenado ¿no?" Dijo Symbel trazando una mueca. "Me llevaba preguntando... qué era lo que te mantenía tan tenso y a la vez tan contento las 24 horas de los días terrestres.". Miró al techo, observando el globo. "Parece que mirar esa extraña lámpara flotante te hace emanar un aura de energía especial. ¿Es algún tipo de abalorio u objeto mágico?".
"Es un batiburrillo de emociones, Symbel. Aunque esa aura que seguramente percibes se llama amor y esperanza. Es un sentimiento que se desarrolla espontáneamente hacia un cierto ser cuando éste emana una sensación, una aura que se sincroniza contigo a la perfección. La simbiosis definitiva entre dos seres. Supongo que en tu mundo tenéis algo similar. Y esa sensación hace entrar al cuerpo y la mente en un estado de placer y bienestar del cual no te quieres desprender, y donde la simbología adquiere nuevos significados. Y este globo, Symbel, es uno de esos símbolos. Sí, ya sé que no parece mucho, pero cada humano da un significado único a los símbolos del amor. Y esperanza porque, a pesar de que no tenemos el don de predecir el futuro, sé que algo bueno ocurrirá."
"Comprendo" dijo Symbel con satisfacción. "En nuestro mundo tenemos algo parecido, aunque nuestras responsabilidades sociales nos hacen a veces olvidar este tipo de significados, ya que por suerte o desgracia un Norán no puede percibir las emociones de otro Norán. Aún así, también nos gusta disfrutar de esta simbología a nuestra manera". Symbel le tomó la mano, depositó en ella algo y se apartó ligeramente.
Su mano empezó a brillar, y acto seguido empezó a emitir un haz de luz que se iba abriendo como un abanico. ¡Alais! En ese haz de luz que salía de su mano se veía el rostro de su amada Alais, como si de una aparición se tratase: "¿Qué es esto, Symbel?"
"Es polvo de espejo. Es un mineral que solo puede encontrarse en nuestro planeta natal, y refleja las emociones que una persona siente. Por desgracia yo no puedo ver lo que tú ves, pero tú sí. Tómalo como un cortés regalo".
Se mostró muy agradecido hacia Symbel, le invitó a cenar y le explicó toda la historia con Alais y su futuro. De esa cena sacó una conclusión: ya sabía cuál sería el próximo regalo que le mandaría a Alais.
Saturday, November 14, 2015
Friday, November 13, 2015
Tuesday, November 10, 2015
Una de hadas
Hola mi amor, hoy te dejo esta imagen de una hada y su simpático compañero. Me recuerda a Mononoke :D. ¿Qué se te ocurre hacer con ella ^^?
¡Un abrazo mi amor, te quiero!
En las profundidades de los bosques, donde nadie jamás llega. Las gentes del bosque viven y luchan.
¡Un abrazo mi amor, te quiero!
En las profundidades de los bosques, donde nadie jamás llega. Las gentes del bosque viven y luchan.
En la mitología popular se suele hacer referencia a las gentes del bosque como "hadas" seres pequeños, que viven envueltos y en harmonia con la naturaleza sin hacer daño a nadie y que incluso llegan a conceder deseos a aquellos afortunados que los conocen.
Este concepto de hada esta bastante alejado de la realidad...las gentes del bosque son pequeños seres que vivien en los bosques, pero no son inofensivos. Son pequeños grandes guerreros que desde hace siglos luchan para defender su territorio de la invasión de humanos.
Hubo un tiempo en el que la descripción de hada sí se ajustaba a la realidad, pero con el tiempo, los humanos se apoderaron de demasiados secretos e incluso intentaron someter a las gentes del bosque. Así que llegó el día en el que decidieron dejar de ser amables y empezar a defenderse. Todo empezó con lo que las gentes del bosque llaman la traición de Arriety
Arriety había sido una hada demasiado buena con los humanos, confiaba en ellos, no tenía problemas para mostrarse ante ellos y enseñarles los secretos de su gente. Un día Arriety confió el mayor de los secretos de las hadas a un niño con el que solía jugar.
El niño curioso le preguntó cómo podía ser que ella fuera más poderosa que él si era más pequeña y sus cuerpos eran iguales. Arriety sonrió divertida, y sin siquiera pensarlo, confió aquello que nunca debía ser contado.
Arriety le confesó al niño la fuente de poder de las hadas.
Iguales no somos, le dijo, yo tengo un par de alas que me dan poderes y tu no.
El semblante del niño ensombreció y una siniestra sonrisa apareció. Arriety no lo vió venir, puesto que le estaba dando la espalda para mostrarle sus alas.
La manaza del niño cayó sobre ella, y sin pensar siquiera en el daño que le haría a su amiga, cegado por la promesa de poder, el niño le arrancó las alas a Arriety. Cuando acabó la dejó tendida en el suelo, sollozando y débil.
Arriety se levantó, aquel niño, aquel que consideraba su amigo le había arrebatado lo más preciado que tenía. Sin sus alas era una persona diminuta, no tenía poderes, no tenía nada. Ni siquiera podía volver con los suyos pues andando no llegaría jamás al Claro, ya que estaba en lo más profundo del bosque.
Entonces, Arriety se cobró su venganza, cruzó el jardín hasta llegar a la caseta de Fido, desató al perro, montó y se lo llevó con ella al Claro.
Una vez allí explicó lo ocurrido,muchos no la creyeron, pero no fue la única que perdió sus alas. El secreto se extendió y demasiadas hadas habían perdido sus alas.
Así que las gentes del bosque decidieron recluirse en los diferentes Claros y protegerse de los avaros humanos a los que les puede la codícia y la promesa de poder.
Saturday, November 7, 2015
Tuesday, November 3, 2015
Pintora
Aquí te dejo una imágen que me ha recordado una historia de cuando era pequeña...te la cuento cuando me cuentes tu una. Te amo David
Besos Annie
Besos Annie
En las calles de cerca del Moulin Rouge, siempre llenas de artistas bohemios que intentaban ganarse la vida dejando ir su imaginación, se encontraba el puestecillo de Valerie, una humilde pintora bien conocida por todos. Acostumbraba a llevar un sencillo vestido verde oscuro de falda ancha junto con su set de acuarelas.
Los parisinos que paseaban cerca de la zona para contemplar las maravillosas obras de arte que salían de las calles del Sacre-Coeur se arremolinaban en especial cerca de Valerie. Su forma de pintar era curiosa y, nunca mejor dicho, pintoresca. Ella instalaba su lienzo de pie, cogía sus acuarelas, y, cerrando los ojos, se dejaba llevar a un nuevo mundo hecho a su medida.
Se siente flotando, se siente libre en su mundo. Y pincelada tras pincelada, iba trazando la forma de ese mundo, como si se tratara de un baile. Moja sus pinceles en la pintura y, como si pintara en el aire, dibuja un ave del paraiso que, tal cual, cobra vida en su imaginación y vuela alrededor suyo. Cambia a un color azul y dibuja una violeta que incluso podría penetrar las fosas nasales.
Y todo aquél que la observa en ese estado queda immediatamente absorbido en ese lienzo; es toda una experiencia sensorial pasear en París... ¡qué romántico!
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