Wednesday, September 21, 2016

El cerezo del fin del mundo

Un cerezo abandonado o quizas inalcanzable...que historia hay detras de un arbol en un lugar asi?

En el pequeño mundo de Goma, bañado en magia y envuelto en misticismo, había una pequeña aldea, Nizca, cuyos habitantes se dedicaban exclusivamente a la manutención y preservación de los parajes naturales de la región. En general, tenían una vida tranquila sin demasiados alborotos.

No obstante, la riqueza en corrientes mágicas de aquél lugar era un caramelo demasiado dulce para aquellos seres envueltos en las sombras que aspiraban a dominar y someter al mundo a sus pies. Más de una vez el uso de magia de manera incorrecta había traído guerras y desgracias, con lo que estaba terminantemente prohibido cualquier clase de uso.

Tal era el caso del consejero del principal mandatario de la región, Lemtor. Lemtor era un tipo siniestro, con una carcajada que helaría el alma de cualquiera que lo escuchara. Un hombre sediento de poder que siempre iba vestido de una manera estrafalaria, sin importarle la opinión de los demás. No obstante, era alguien dotado de una gran inteligencia. Lemtor conspiró a espaldas de su señor, y tomo las riendas del ejército y se dirigió a Nizca.

La fama del consejero era de sobras bien conocida. A la que los nizcanos vieron el ejército aproximarse con Lemtor al frente, no dudaron en prepararse para el inminente asalto. La batalla fue una sangrienta carnicería. Dado que estaba prohibido el uso de la magia, los nizcanos no estaban acostumbrados a usarla ni cómo controlarla, lo que hacía crecer su impotencia ante el avance del ejército. Se retiraron a los bosques para intentar ganar ventaja del terreno, pero fue inútil.

Aquella batalla se la conoció como "el baño de Nizca" por la cantidad de víctimas que hubo. Algunos de los nizcanos se ocultaron y huyeron ante la imposibilidad de oponerse a Lemtor. Y finalmente, Lemtor pudo acceder al claro central del bosque. Cuentan las leyendas que Lemtor se desnudó allí, dejando que los efluvios mágicos penetraran su cuerpo...

Y desde ese momento... el mundo cambió por completo. Terremotos empezaron a multiplicarse por todas partes. El bosque empezó a incendiarse hasta quedar completamente calcinado. La vida, progresivamente, iba desvaneciéndose a cada minuto. Lemtor se convirtió en una especie de Dios. De hecho incluso se creó "el culto de Lemtor", con acólitos adorando su eterna figura.

Los supervivientes nizcanos organizaron en secreto un grupo de resistencia, llamados "la Última Esperanza". El nombre surgió de una historia immediatamente posterior a la tragedia de aquél día. Julien, padre de dos niños, perdió a su esposa y uno de los dos hijos en el baño de Nizca. Consiguió proteger y rescatar a su otro hijo. Pero dada la falta de alimentos y plagas que estaban pasando debido al zozobro del mundo, su hijo enfermó...y acabó también muriendo. Julien, sumido en una profunda tristeza pero con ganas de luchar por los que son y los que fueron, decidió adentrarse en el calcinado bosque, recoger los pequeños rescoldos de magia que pudieran quedar y enterró a su hijo en una colina bien visible. En el lugar, decidió enterrar los pequeños restos de magia que encontró, y rápidamente en el lugar creció un bello cerezo.

Desde aquél momento, el cerezo se convirtió en el símbolo de la lucha de la Última Esperanza, con el objetivo de querer hacer resurgir más cerezos y un nuevo mundo, oponiéndose al terror y la oscuridad creadas por la ambición de un ser humano. Han pasado ya cinco años desde que creció el cerezo, pero hoy más que nunca es un símbolo de esperanza que vive en muchos rebeldes.

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